Nada me hacía pensar que el triatlón me fuera a enganchar. Piragüista de toda la vida,  probé el triatlón hace un par de años (en condiciones precarias) y me quedé con más ganas.

Lo veía muy complicado sin ayuda y contacté por azar con nuestro Club, no tenía referencias previas. El primer contacto fue con Mikel, no lo conocía,  pero en la conversación salió que fue remero del Labradores. Yo había hecho piragüismo en el mismo club,  pero por la diferencia de edad no coincidimos.  Me habló de otros socios que por distintas casualidades si conocía. Tras una breve conversación sabía que estaba en  el sitio correcto. Cuando hice la primera salida en bici me ratifiqué en la primera impresión, UN GRAN EQUIPO.

Este año en Febrero debuté mejor pertrechado y acompañado de la suerte del novato; hice pódium en el duatlón de Marbella. Yo pensaba que el tema de la competición era agua pasada y que ya había hecho lo que tenía que hacer, pero ahora a los cincuenta,  vuelvo a tener la ilusión de los comienzos y los nervios de las primeras regatas.

Entrenar está muy bien,  pero si lo acompañas de alguna que otra competición,  está aún mejor. Siempre guardando un equilibrio y sin obsesionarse,  que a estas alturas ya no toca.

Una vez que arranqué con el duatlón tenía ganas de estrenarme de verdad en el triatlón y eso fue en Cádiz, con un Trihércules que genera afición; natación en la Playa de La Victoria, ciclismo en dirección a San Fernando y correr por el paseo marítimo, un placer en toda regla.

Y vinieron algunas pruebas más,  unas con éxito y otras con menos, pero en todas aprendiendo, disfrutando y con una compañía que no la cambio por nada. Empiezo a vivir el espíritu Ispossible que es contagioso y hace que vayas marcándote nuevos retos y te enganches,  más si cabe,  al deporte.

Y en esas que me dicen Fernando, ¿porqué no te preparas una prueba que combina el triatlón y la piragua?, es tu especialidad y te irá bien. Se trata del Campeonato de España de Cuadriatlón y consiste en nadar 1 km, hacer 18 km en bicicleta de montaña, remar  4,5 km en piragua y correr 6 km. No lo dudé, ese era mi objetivo y me puse a ello.

Pensad que a comienzos de año difícilmente hacía dos largos seguidos en la piscina, no tenía bicicleta y me defendía algo mejor en carrera a pie,  pero pasito a paso,  con muchas ganas y poco tiempo, voy intentando ponerme en forma.

No se puede estar más ilusionado con un proyecto que lo que yo he estado con este, he disfrutado buscando información, preparándolo y más aún compitiendo.

La natación fue sin pena ni gloria,  un circuito a una vuelta que la mayor complicación era subir una enorme cuesta cuando se terminaba para ir a buscar la bicicleta.

La primera transición no la hago muy fino, los guantes  no me entran por tener las manos mojadas, torpe con las calas, pero la prueba es larga y no me preocupa. Me habían avisado de que el recorrido en bici era poco técnico, sin grandes desniveles,  pero sinuoso y con muchas piedras. Me caigo tres veces, una por vuelta y la mente puesta en terminar el segmento como fuera. Lo mejor está por llegar.

La segunda transición más fina, también era más fácil. Me pongo las zapatillas de correr para ir a la piragua (era obligatorio). Llegué entero y me eché al agua con tranquilidad, ahí no te la puedes jugar, el equilibrio se pierde con la edad. Antes de llegar a la primera boya (unos 300 m) pasé a cinco piraguas. En ese momento tomo conciencia de que estaba mucho más preparado que la mayoría de los competidores en ese segmento. Al igual que nadando se va a pies o en  bici se va a rueda, en piragua se va a la ola. Me pongo a la ola de un buen palista y soy capaz de aguantarle el ritmo de forma que sigo alcanzando participantes y sin cansarme en exceso.

Al salir del barco las piernas no me van,  se me han montado los cuádriceps y no soy capaz de correr. Me paro para estirar, valoro la asistencia médica. Tras unos segundos empiezo a andar y después a correr poco a poco.  Sería una pena abandonar a estas alturas.

Es un circuito de 4 vueltas,  de 1,5 km cada una. Tras la primera vuelta los dolores en los cuádriceps mejoran y voy subiendo el ritmo, ya solo pienso en terminar y que no me superen los que he adelantado en la piragua. Pensar en escalar posiciones sería poco realista.

Posición en la general 30º y 1º en mi grupo de edad, muy contento del trabajo realizado, del resultado obtenido y enormemente agradecido por todo lo que me habéis ayudado. No me cabe duda que sin vuestros consejos y vuestra ayuda,  no lo hubiera conseguido.

GRACIAS DE VERDAD.